Consumo Responsable
Vivimos en una sociedad muy consumista, manipulada por las estrategias publicitarias de los diferentes sectores, lo que nos ha convertido en una sociedad que compra sin control, que usa y tira constantemente, y a veces incluso tira sin usar.
Estos medios, con estrategias muy bien estudiadas, tratan de confundir el bienestar y la felicidad, con el consumo; a veces lo consiguen, pero afortunadamente no siempre.
Todos los seres humanos como consumidores, tenemos una gran responsabilidad, primeramente en dar ejemplo y seguidamente en explicar a los demás el porqué de tu decisión en actuar así.
Un consumo responsable es aquel que es reducido, que reutiliza, recicla, que se basa en una producción ecológica.
Un consumo irresponsable es el que genera un exceso de envases ( plásticos, tetra briks, cartón, etc), alimentos manipulados o colmados de sustancias contaminantes, productos elaborados con la explotación de seres humanos ( muchas veces menores), y todo consumo que pueda afectar al medio ambiente.
Como reza un antiguo aforismo “ no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita”. Es tener consciencia y hacer un cambio de valores, mejorando así nuestra calidad de vida.
Cada vez que se compra algo en un sitio incorrecto, por pequeña que sea la compra, ya se está contribuyendo al crecimiento y expansión de esa empresa, y a favorecer más el consumo irresponsable y el deterioro planetario.
Es importante fomentar el consumo de productos locales y del entorno, ya que son productos más frescos, y por lo tanto más llenos de vida.
Los productos que nos llegan de fuera, pasan muchos días en el viaje, empaquetados, con calor, golpes, etc y muchas veces cuando llegan al consumidor ya no son comestibles, aunque se vean bonitos por la exquisita colocación y luces especiales que hay en los puntos de venta.
Con esto también se favorece cada vez más que los agricultores sean más pobres, ya que el dinero se lo llevan los intermediarios.
Los productos locales están recogidos tan sólo unas horas antes de ponerlos a la venta, por lo que están llenos de vida, y si son de producción ecológica aún más.
Además se favorece que el sacrificio que hacen los agricultores, ganaderos, pequeños productores, etc , tengan una recompensa digna.
Muchas veces se actúa para evitar que te tachen de “bicho raro” por no seguir el ritmo de la sociedad y ello te lleva a comer, vestir, moverte y actuar como lo hacen la gran mayoría.
En resumen, hay que ser conscientes de nuestro consumo, comprar sólo lo que realmente se necesita, no dejarse engañar por las ofertas, y asegurarnos que no contienen sustancias químicas perjudiciales para las personas y el Planeta, saber en que condiciones han sido elaborados o desarrollados, reducir-reutilizar-reciclar, y ser responsables con el medio ambiente.
Favorecer el consumo local, artesano y de pequeños productores conscientes de su actividad.
Si todos nos unimos, podemos mejorar nuestra calidad de vida y la de nuestro Planeta.

Últimos comentarios